LA BLANQUITUD SUPREMACISTA NOS MATA Y TÚ ERES SU CÓMPLICE.

wecantbreathe

Por Damián Sainz Edwards

Estos días he visto a muchas personas horrorizándose con las imágenes del asesinato de George Floyd en Minneapolis, Estados Unidos. No me extraña, la imagen es horrible y lo que describe aún más. No tengo palabras para hablar del dolor que me producen. Pero sí muchas preguntas. ¿Cuántas personas negras tienes que ver morir en la TV o en las RRSS a manos de la brutalidad racista para que comiences a contribuir con acciones para cambiar este orden racista de las cosas? ¿Hasta qué punto estás dispuestx a aceptar, persona blanca, tu responsabilidad y complicidad con este y tantos otros asesinatos, persecuciones, linchamientos? Ahora que lo has visto, ¿Qué vas a hacer para que esto no suceda más? ¿Cómo aprender a ser una persona blanca en un mundo supremacista blanco y no ser cómplice de este horror?

torturas esclavistas
Hace mucho tiempo que no quieren que respiremos

Cuando silencias la lucha de una persona negra eres cómplice, cuando haces tus ridículas bromas racistas eres cómplice, cuando le ríes las bromas racistas a tus amigxs y no te atreves a denunciar su racismo eres cómplice, cuando haces blackface, cuando pones la incomodidad que provoca tu culpa por encima de la vida de las personas negras, cuando argumentas que ”all lives matter” para pronunciarte contra  un movimiento que reclama el derecho a la vida, cuando te apropias de nuestros símbolos culturales asesinando sus auténticos significados para generar beneficios económicos, cuando dices “no soy racista pero”, cuando me acusas de racismo inverso, cuando no escuchas, cuando te haces la víctima diciendo que ya no se puede hablar sin que te acusen de racista, cuando dices que no ves colores, que es todo cosa del pasado, que no tienes la culpa de lo que hicieron tus tatarabuelxs, cuando…

Escala de White supremacism
El iceberg de la blanquitud supremacista  

Personas, a ver si nos entendemos. En un mundo como el de hoy, si no eres antirracista eres cómplice. Así que, si tanto te horrorizan esas imágenes, comienza a hacerte responsable y a preguntarte (y a preguntarnos) qué puedes hacer para erradicar tanta violencia racista. Y luego, no te quedes con los brazos cruzados, ahogándote en el vaso de agua de tu impotencia y tu culpa, que a ningún buen puerto nos ha llevado hasta ahora. Comienza a hacer. Te cuesta muy poco hacer mucho.

Si te importa de verdad, síguenos en esta lucha. Si no, apártate entonces del camino y no seas otro de nuestros obstáculos para que las personas negras podamos respirar, para que tengamos una vida digna, o, simplemente, una vida.